Descubren por qué tenemos el lóbulo de la oreja pegado o colgando

Al menos 49 genes contribuyen a la unión de esta pequeña zona.

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La forma de trabajo ha consistido en la combinación de dos métodos de investigación diferentes. Uno a gran escala, consiguiendo resultados de una extensa red, pero sin detalle. Y otra más reducida y con más profundidad de matices.

Primero, el equipo investigó una muestra de un poco menos de 10.000 participantes que, además de proporcionar datos genéticos, se sometieron a un reconocimiento para determinar si sus lóbulos estaban unidos, separados o parcialmente unidos. Los sujetos proporcionaron además, algunos antecedentes médicos y fueron examinados para un historial familiar de malformaciones congénitas. 

Posteriormente, el equipo se asoció con una empresa de genética personal estadounidense para incluir a una cifra de 65.000 clientes que accedieron a participar en la investigación. Este hecho aumentó de forma drástica el poder estadístico del estudio. En este último caso, los voluntarios proporcionaron autoinformes sobre su estado del lóbulo de la oreja limitando la respuesta a unido o separado.

Con los resultados de la primera muestra, la del grupo reducido, los investigadores pudieron identificar seis genes que determinaban en buena parte la unión del lóbulo de la oreja.

Tras ampliar el análisis con la empresa estadounidense, se demostró que esos mismos seis genes volvían a estar fuertemente implicados en la fijación del lóbulo de la oreja. No obstante, a estos se añadieron otros 43 genes. Por tanto, en total hablamos de casi medio centenar de genes que influyen en el proceso de unión.

Los entresijos de la genética

"Tenemos estos 49 genes que sabemos afectan el apego del lóbulo de la oreja, pero no sabemos cómo funcionan juntos o interactúan entre sí", según Feingold, uno de los colaboradores del estudio. "Entender eso es el siguiente paso", ha señalado.

En este sentido, no es tan fácil por tanto, explicar los entresijos de la genética utilizando como caso práctico el lóbulo de la oreja. Queda demostrado que incluso un rasgo heredado aparentemente simple conlleva una compleja y fascinante interacción de genes que los científicos apenas empiezan a comprender.

Referencias: 'Multiethnic GWAS Reveals Polygenic Architecture of Earlobe Attachment'. John R. Shaffer. (2017). American Journal of Human Genetics. DOI: http://dx.doi.org/10.1016/j.ajhg.2017.10.001

Etiquetas: ciencia

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