Añadir caca y lombrices al suelo: la clave para cultivar alimentos en Marte

Se trata de un proyecto independiente de científicos de los Países Bajos.

Análisis del suelo marciano



Después de que el robot Curiosity de la NASA completara su primer análisis de suelo del planeta rojo en 2012, los científicos descubrieron que
el regolito del planeta es un tipo volcánico erosionado muy similar a los suelos terrestres que se encuentran en las islas hawaianas. Se llevaron a cabo numerosas pruebas tratando de cultivar plantas de carácter alimentario. Los primeros intentos no tuvieron éxito, pero más tarde lograron obtener mejores resultados con la ayuda de hierba recién cortada añadida al medio de cultivo.

En 2016, un grupo de investigación de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos cultivó con éxito 10 especies de cultivos, incluidos tomates, centeno y rábanos, utilizando una simulación de suelo marciano a la que añadieron estiércol y muestras de arena donde estaban cultivando rúcula.

Cuando se trata de establecer un ecosistema agrícola sostenible en Marte, "no se puede perder nada, incluido el material de plantas muertas que no comemos", comenta el biólogo Wieger Wamelink y líder del trabajo.

"El gusano forma parte del pequeño ciclo existente de plantas, gusanos, bacterias, hongos, humanos y abejorros. L
os gusanos mastican la materia orgánica, la mezclan con el suelo y la excretan. Las bacterias descomponen aún más la materia orgánica liberando los nutrientes para las plantas. Eso tiene que ser devuelto al suelo y los gusanos hacen exactamente eso", aclara Wamelink.

 

Los gusanos tienen un trabajo importante cavando madrigueras, aireando el suelo que ayuda al agua a llegar a las raíces, "lo que es importante para el crecimiento de las plantas".

Ya se están cultivando docenas de cultivos en varios experimentos con suelo marciano, incluyendo patatas, tomates, judías verdes, guisantes, zanahorias y rábanos, sin embargo, esta ha sido la primera vez que un equipo de biólogos en los Países Bajos utilizó estiércol.

"Eso desencadenó el crecimiento. Sabemos que la adición de materia orgánica también ayuda y el trabajo de los gusanos también se agrega. Esto implica que las heces humanas deben ser devueltas al sistema y las heces durante el viaje espacial tienen que ser almacenadas para fertilizar el suelo marciano. Así que Mark Watney en 'el marciano' tenía razón al agregar caca al suelo para cultivar sus patatas", aclara Wamelink.

Estos resultados aumentan las esperanzas de nuestra capacidad para cultivar verduras y hortalizas en el planeta rojo en el futuro. Sin embargo, hay salvedades. ¿Sobrevivirían las lombrices en Marte? Necesitarían un medio ambiente controlado para evitar que se congelen de frío en este planeta, así como proporcionarles agua líquida y un escudo protector para la radiación en la superficie.

 

Lo positivo es que todas las verduras cultivadas hasta ahora son seguras para comer.

 

Referencia: El proyecto cuenta con una campaña de crowdfunding en Worms for Mars.

 

Etiquetas: ciencia

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